miércoles, 29 de julio de 2009

Ahora que me fijo, ¿cómo has engordado no?
Aún recuerdo cuando estabas buena y yo, loco por ti. Cuando tenías un cuerpazo que quitaba el hipo, cuando era la envidia de los babosos que solo podían mirar mientras cogía tu cintura en alguna terraza de moda, de las que estaban por aquél entonces de moda.
Como tu cuerpo, ahora orondo, grueso, fornido, sin lo estilizado de hace algunos años, sin esa figura, que como la de casi todas, has perdido y das pena.
Pena, no por tus curvas, que ahora es una, sino por tu halo divino que, eso sí, bien conservas, porque otra cosa no, pero de diva, reina y señora, vas, como ibas antes, como lo eras antes, pero es que antes podías. Ahora como mucho, puedes aspirar, que habrás aspirado mucho para ponerte como te has puesto, a meterte en una talla cuarenta y dos, salir con un cajero de la Caixa o tener hijos, porque el glamour, si alguna vez supiste que era eso, lo perdiste hace tiempo.
Porque estoy hasta la polla de gordas que estaban buenas y van de divinas, que antaño merecían la pena y ahora una muerte digna, que ayer me la ponían dura con mirarlas y hoy, no las miro por no tener un desprendimiento de retina.

martes, 21 de julio de 2009


Las mujeres sois muy tontas.
No sois capaces de abrir los ojos a la realidad. Os engañáis a vosotras mismas, a vuestro ego, a vuestro intelecto. Fingís sentimientos que no tenéis y esperáis que sea recíproco, que os queramos, os amemos y os hagamos únicas.
Os sentís afortunadas con un mensaje, una llamada de teléfono, una mamada a las cinco de la tarde en un banco de mierda del parque fluvial o un guiño por Messenger. Os lo creéis todo.

Que más da si el tío es un fantasma, un cabrón, un pringao, un muerto de hambre o un eyaculador precoz. Vosotras veis a Edward Cullen, ese tío inteligente, ingenioso, con un toque de misterio que lo hace atractivo, con una mirada desviada que lo hace sexy, con magnetismo y con mucha imaginación.
Porque la verdad, hay que tener imaginación para tragarse una mierda como la de Crepúsculo, yo me fío de Ángel Martín, porque obviamente, algo así, no va conmigo.

Pero hablaba de vosotras, que tan ciegas de amor estáis, tan hipnotizadas por una belleza irreal, como desprendéis odio cuando realmente os dais cuenta que sois meros títeres en manos de alguien a quién nada importáis, que nada significáis más que algún polvo de compasión, una noche en la que no ponen nada interesante en la tele.

viernes, 10 de julio de 2009

Dicen que el Orgullo es una fiesta, una jornada en la que los “invertidos” reivindicamos nuestros derechos, civiles y sociales, que todo se envuelve de un velo político, pero realmente no es así.

Es una fiesta, del sexo, del puro sexo, que todo lo impregna, que todo lo inunda. Todo gira alrededor del cuerpo, de la insinuación, de enseñar abdominales, brazos, culos, tetas, de guiñar el ojo, de sonreír, de ligar, de follar.

Cualquiera, el que sea, te mira, te toca, te dejas, te gusta. Cualquiera, da igual, ese día no hay clases, ni guapos ni feos, ni tan siquiera famosos inalcanzables, porque hasta esos, buscan sexo, esa noche.

Es la forma de decir aquí estamos, porque hemos venido y porque hemos follado, es la manera de diferenciarse de los heteros, con la desinhibición, la libertad y el libertinaje, que por un día coinciden, que por una noche, a nadie extraña, que por una sola noche, tan solo una, no preguntas el nombre, no dices nada, tan solo sudas, de placer.

Y da igual si has follado con una chica, con un chico, con los dos o con cuantos has querido, porque después de esa noche, todo volverá a ser igual.

martes, 30 de junio de 2009

Estamos en veranito, el calor, las piscinas, las minifaldas, los escotes, esos morenitos sugerentes, todo eso que mola, porque el verano, mola, pero ¿dónde están las tías buenas en Salamanca? Joder, si es que no queda ninguna, o eso, o me las he follado a todas y ya no me llaman la atención.

Dónde está esa desconocida que te la cruzas por la calle y te quedas mirando como un tonto, o el pivón que te encuentras en un bar a las tres de la mañana y le tienes que entrar porque es no te queda otra opción de lo buena que está.

Quizás la última tía buena me la zumbé hace un año, quizás más, ya ni recuerdo, quizás es que he perdido el gusto por la belleza o simplemente es que no están. Pero en lo que va de veranito, ni una tía, pero ni una sola, pasa del siete, siendo generoso.

¿Y los tíos? Esa es otra, porque vaya “figuras” que te encuentras por ahí. Quitando algún raro espécimen, entre los que no me incluyo, los demás, damos asco, somos una puta mierda.
El que no tiene pelo, tiene tripa, el otro es feo o no sabe vestir y el que está medio decente, está cogido. Eso o es gay, o quizás las dos cosas, pero no hay tíos buenos en Salamanca.

Estamos rodeados de “paletos”, “ganaderos” y “pseudo pijos” que se relacionan con chonis que van de pijas, de pijas que no saben chuparla y por no tener no tienen ni tetas, ni culo ni nada dónde agarrar, de tontas y tontos que no merecen la pena, ya, ni para el polvo de una noche, pues la noche es muy larga y para treinta minutitos que dura el asunto, quién es el valiente que está toda la noche aguantando.

miércoles, 24 de junio de 2009

Lo más duro no ha sido salir del armario, no ha sido contar a quiénes te conocen de toda la vida lo que eres, ni tan siquiera las nulas explicaciones solicitadas por mi familia.

Lo más duro son las miradas de la gente, los cuchicheos, los murmullos. Los interminables interrogatorios, las preguntas incómodas. Casi nadie entiende como puede pasar de coño a polla, así, de la noche a la mañana, repentinamente, sin avisar ¿o quizás avisé? Tal vez fueron los demás quiénes no se fijaron en las señales, en las palabras, en los gestos, en esa camisa, joder que camisa, que nadie más que alguien como yo se atreve a llevar.

¿Cómo a un tío que folla tan bien le pueden gustar las pollas? Esa pregunta me la han hecho varias amigas, estupefactas, como si no pudiesen creerlo, como si de una broma se tratase, incluso alguna, después de mucho tiempo se ha ofrecido a follarme de nuevo, para reconducirme, pero ¿alguna vez fui por el camino correcto?

Lo único que sé, es que por fin me siento liberado, que ya no me tengo que esconder de nadie, ni marcharme de mi ciudad para follar con quién quiera, que mi vida, mi ser y mi mundo están alcanzando la plenitud, y así, quiero vivirlo.

A aquellos que reivindican su vida, a cuatro días de su semana.

lunes, 1 de junio de 2009

Hay quién quiere y no puede, hay quién puede y no quiere, quién ni una cosa ni otra, ni todo lo contrario, hay quién hace lo que le da la gana.

Pertenezco a ese grupo, al del respeto a mi mismo, a nada más que para mi mundo, que es lo que importa, los demás, que se jodan.
Me gusta sentirme querido, adorado, venerado, incluso me va el peloteo más absurdo y sin sentido, que me chupen los huevos, me gusta. Soy el dios de un mundo fabricado para mi, por encima del bien y del mal, por debajo de nadie, superior a cualquiera y sin duda, superior a ti que lees esto.

Nadie de los que conozco ha llegado a este nivel que he alcanzado, no hay ser humano que se aproxime tanto a lo divino, yo lo paso. Los hay más guapos, más altos, más fuertes, incluso alguno, más listo, con más polla, con más dinero, con más amigos, pero ninguno lo tiene todo, como lo tengo yo.

Unos dicen que son, otros lo parecen, otros tratan de parecerlo, yo, simplemente lo soy. Voy por delante de ti, me muevo más rápido, también me corro más rápido, eso es cierto, pero me quedo a gusto, muy a gustito, cuando te marchas, y si te quedas, aguanta mis ronquidos, que como yo, son divinos.

viernes, 22 de mayo de 2009

Ya llega el veranito… otra vez escotes, faldas, ombligos, michelines, sobre todo estos.
Cómo nos jode la gente que está super cuadrada, con ese cuerpecillo definido, sin nada de grasa, con los músculos puestos en su sitio, con el pecho redondito, nada caído, perfecto, sin celulitis. Nos jode mucho, seamos sinceros.

Pero ¿quién de los que lee esta mierda ha salido de un catálogo de ropa interior? A mi me echaron hace tiempo. Nos venden esos cuerpazos en series de televisión, portadas de revista, publicidad, anuncios, hasta en la consulta del médico.
Lo jodido es que nos lo creemos, nos gastamos la pasta en gimnasio, cremas, fajas, reductores, anticelulíticos e incluso cirugía, algo, que cada vez descarto con mayor fervor cada vez que tengo que ver a mi padre entrar acojonado al quirófano.

Y todo eso, ¿para qué? Muchos diréis que es para sentiros mejor con vosotros mismos, para que os quede mejor ese polo de firma que os acabéis de comprar, para tener un culazo, jamás penetrado, para lucir en la playa ¿cuántos días vais a la playa si vivís en Salamanca? O para ligar más, jejeje.

Venga, no seré hipócrita, cuando yo soy el primero que me fijo hasta en un pelito mal depilado, todos nos fijamos en lo de fuera, preferimos a Vanesa Romero antes que a “La Chonches” pero, ¿es necesario estar buenísimo para ligar?
La respuesta es clara, sencilla y concisa, NO. Y quién crea lo contrario que le pregunte a cualquiera que haya compartido un polvo conmigo, que para eso, también hay que tener valor, porque ni cuerpazo, ni guapísimo, ni un derroche de simpatía y amabilidad, mira que hay gente desesperada.

Que me distraigo, con la rubia que acaba de llamarme por teléfono, guapa!!, veis, todo se reduce a la mera atracción, y como creo que he dicho en otros post, las gordas son la hostia follando, entregadas, dispuestas a cualquier cosa y en cualquier momento, a nada dicen no y siempre tienen un agujerito abierto para mi, pero, no os engañaré, dame una tía de catálogo de Moschino y ya la enseñaré yo a follar.

martes, 12 de mayo de 2009

Echar de menos, ¿quién cojones me va a echar de menos? ¿Quién va a extrañar mi polla? ¿Quién llorará por no encontrar mis labios? ¿Quién recordará mi voz?
De todos nos olvidamos y todos nos olvidan, todos pasamos y todos pasan. Alguno hay que deja huella, la que le permitimos, la de la añoranza de un pasado que nunca fue mejor, de unas caricias, unos besos, unos polvos olvidados. De esos gestos, de momentos, que tan solo ocupan sitio en nuestra memoria, como esas fotos inútiles que todos guardamos y que nunca miramos, pero que las dejamos ahí, cogiendo polvo, por si algún día los utilizamos, ese síndrome de Diógenes emocional, que nos obliga a ir recogiendo recuerdos, sentimientos, que no sirven para nada, que jamás nos servirán para nada.

En bares, gimnasios, supermercados y discotecas, recogemos lo que nos encontramos, lo guardamos, un beso, un hola, una caricia, un polvo, un porro o un desengaño.
Basura que vamos acumulando, pues quién se quedó allí, en el pasado, lo hizo por algún motivo, porque así lo decidimos, porque no supo aguantar nuestro ritmo, porque nos cansó, se cansó o porque simplemente, no nos servía de nada.

Echar de menos a alguien, es un lujo que no podemos permitirnos, olvidar, seguir adelante y no mirar atrás, vivir lo que está presente e ir a por lo que hay delante. Nunca es demasiado tiempo sin verte, sin esa sonrisa que esconde el miedo, el lloro y el llanto. Nunca es demasiado tiempo.

miércoles, 22 de abril de 2009

La vida es aburrida, siempre lo mismo, todos los días la rutina del trabajo, las horas muertas en el despacho, en el juzgado o quizás con algunas reuniones.
Vas un rato al gym, charlas con los mismo pesados de siempre por Messenger, las mismas preguntas absurdas y prefabricadas, recibes las mismas llamadas de teléfono… y duermes en la cama de todas las noches.

Cansa tanta rutina, tantos días previsibles, en los que sabes perfectamente que va a pasar, en los que tu agenda está cerrada hasta el último minuto, sin improvisación.

Con las mujeres me pasa igual, que al final todas me cansan, que de todas me aburro, porque todas son lo mismo. ¿Cuántas habrán pasado que pensaba que eran diferentes? ¿Qué por un momento creí que aportarían algo distinto? Y después qué, da igual, a ninguna le importa dónde estás, si vives, si mueres, si estás bien o mal, y a mi, me pasa lo mismo. Te acostumbras a una sonrisa, a una forma de follar, a una forma de imponer mi personalidad, que al final siempre se impone y avasalla, y te deshabitúas con la misma facilidad.

Nunca fui capaz de ser fiel a ninguna de ellas, ninguna se salvó, porque todas me aburrían, al igual que yo terminaba por agotarlas, dejarlas tan cansadas que pocas quisieron volver a verme, no me extraña, si ni yo mismo me aguanto después de masturbarme.

Y como te aburre lo que siempre has conocido, pues vas a por algo nuevo, a por algo que nunca hayas hecho, a por lo diferente. Te buscas una nueva vida, olvidas los coños del pasado y miras al futuro, las expectativas que se abren, que se crean, una experiencia maravillosa, que está por llegar y que ya os iré contando, pero cuanto menos, es interesante.

lunes, 20 de abril de 2009

¿Alguien se imagina a un cirujano diciéndole a los familiares de un enfermo: “La operación iba muy bien, pero a la hora de cortar con el bisturí se me fue un poco la mano y le destrocé la arteria Aorta. Pero que se le va ha hacer, él que no coge el bisturí no falla”?

Pues en lugar de un cirujano, poned estas palabras en la boca de un futbolista después de fallar un penalti. A que ahora os suena mejor.

Sé que la comparación es odiosa, pero me resulta indignante que ciertos “profesionales” se hagan llamar así, cuando son ídolos de masas, perciben salarios desorbitados y para nada merecidos y no sean profesionales. Y alguno de ellos, héroes nacionales y como ejemplo, Raúl Gonzáles (falló un penalti decisivo en la Eurocopa, Pau Gasol (falló la canasta de la victoria en la final del Eurobasket, o Zapatero (venga, todos a follar)
No me quiero ni imaginar, si en medio de una vista le digo a Su Señoría, “A follar”, lo mismo se emociona y cuela, pero lo más probable es que tome alguna medida disciplinaria.

La gente de a pie, nosotros, debemos ser profesionales, SIEMPRE, no fallar nunca, no le puedes decir a un cliente “disculpe, pero llevo seis juicios esta semana y estoy cansado”. Del taxista esperas que te lleve lo más rápido posible dónde le digas, del camarero que sea amable y servicial, de la prostituta, que al menos finja, y a todos ellos que sean profesionales.

¿Quién le pide responsabilidad a Raúl, Gasol, o cualquiera de éstos elementos?

Pero lo mismo pasa con los artistas, si bunbury iba puesto, si el canto del loco lleva cien conciertos y están agotados, si a Tony Moog se le olvida un chiste, ¡qué más da! Ellos dirán siempre, que son profesionales, que fallan, como todo ser humano, pero que le pregunten a la familia del paciente fallecido si el cirujano era un profesional.

miércoles, 15 de abril de 2009

¿Qué es una relación liberal?
Alguien me dijo no hace mucho, que es una manía de ponerle nombre a todo, otra persona, que es tener a alguien que te follas de vez en cuando, pero no le pides explicaciones, ni se las das, ni básicamente te importa mucho de su vida. Alguna, me dijo, que era tener a alguien, que te importa, que no lo ves con frecuencia, q tu haces tu vida y él la suya, pero que no le cuentas con quién te acuestas ni con quién te levantas.

Para mi, todo lo anterior, es mentira. Si te lo follas una vez al mes, es un tío con el que follas una vez al mes, no hay relación que valga, ya que no te importa una mierda.
Si no le cuentas que haces o que no haces, de alguna manera estás mintiendo, por lo que esa persona te importa poco y si no le pones nombre, es que no significa nada.

Una relación liberal, es con alguien que compartes algo más que una cama, algo más que un polvo a la semana o al mes, incluso al día. Es alguien con quién el único compromiso que tienes, es el de pasarlo bien juntos, porque lo pasáis bien. El hacer cosas juntos, y el hacerlas con otras personas.
No te enfadas si se ha follado a otra o si ha hecho un trío, o esa noche le duele la cabeza. Es más, comentáis la jugada, os reís de ello, os dais pistas de cómo hacerlo mejor, de cómo tiene que hacer para ligarse a una tía, porque cuando tienes una relación liberal, no te importa que la persona con la que la tienes se bese con otro delante de ti, o se folle a otro una hora antes de follar contigo.

Y eso, es lo que no aguantáis las tías, porque lo habitual, es que la persona que os guste, os guste para vosotras solas y aunque es cierto, que en ocasiones muy excepcionales, os da igual que se folle a tal o cual, no queréis saberlo, porque os jode, porque os ponéis celosas y porque quizás penséis que encontrará otra cama que sea mejor que la vuestra, y eso no es una relación liberal.

Y si piensas que la tienes, haz la prueba, habla con él de las que se folla, de las que se liga, de las que son tu cuando no estás y si después de eso aún te lo follas, pero sin ser una hipócrita, que lo hace por no perderlo, quizás tengas tu relación liberal.

miércoles, 1 de abril de 2009

En Salamanca final conoces a todo el mundo, a cualquiera, por referencias, por ser amigo de tal o cuál, por haberse follado a tu amigo, o por haberte follado a su amiga que a su vez se folló a su novio.

Este maldito pueblo en el que todos te conocen aunque algunos no te reconozcan, es lo que tiene. No es más que la misma gente, los mismos bares, las mismas copas. Buscas algo diferente, qué más da, si al segundo día ya eres de la familia, de la extraña familia.

Cómo vas a encontrar a alguien especial si todos son iguales, si todos son lo mismo, en los mismos sitos y a la misma hora. Y eso, lo sabes. A las dos no puedes ir a este bar porque está lleno de frikis, a las tres no ha llegado la rubia de las tetas descomunales y a las cuatro ya se habrá marchado la de los ojos azules. Que más da el color de sus ojos cuando te la follas a cuatro patas.

Sabes dónde hay putas, dónde chonis, dónde tías buenas y dónde vas a pillar seguro. Sabes dónde va el imbécil del tatuaje, el amigo de aquel al que un día le levantaste la novia y el que te mataría si te viera.

Sabes dónde pillar costo, joder han chapado el Rivendel, dónde coca y en que bares fumar algo de maría. Sabes que en Bordadores dan garrafón, que en gran vía la fiesta está acabada y que en el Carmen, bueno, eso es otra historia.

Este pañuelo llenos de mocos, de babas, de flemas y algún que otro residuo vaginal, esta ciudad en la que todos te conocen, en la que no hay ni un solo bar al que vayas y no te encuentres con alguna que no haya pasado por tu cama, ese mocador envidioso, retrasado y anquilosado en épocas pasadas, de las que vive y no ha sabido recuperarse, de nulas innovaciones, de fracasos provocados por éxitos de antaño, esa toquilla llena de mierda, de olor nauseabundo, esa es nuestra ciudad, en la que todos, de una u otra forma, te conocen, o al menos, deberían hacerlo.

domingo, 29 de marzo de 2009

En uno de los desternillantes y alocados capítulos de Aquí no hay quién viva, Mauri (Luís Merlo) le dice al rollete de Bea, la madre de su hijo, que las lesbianas tienen complejo de pene. En el contexto del capítulo puede parecer una chorrada más de los guionistas, pero ¿es cierto?¿las bolleras tienen complejo de pene?
Yo creo que no, más que nada, porque el pene es feo y por lo que conozco de las mujeres, precisamente no lo encuentran especialmente bello.

Pero lo que si es cierto, que más que complejo de pene, yo diría que tienen COMPLEJO DE POLLA, que es algo mucho más vulgar.

Complejo de polla, porque han recogido todas las taras y defectos de los tíos, los heteros, me refiero, sin que por lo que yo haya podido conocer y algo conozco, hayan retenido las pocas virtudes de los mismos.

En primer lugar, esconden su cuerpo, se avergüenzan de él. Visten como tíos, sin dejar notar sus curvas, con esas camisas de franela horrorosas, esos peinados que no sé de dónde los han sacado ni quién les ha dicho que les queda bien. En lugar de explotar sus atributos, que todos en mayor o menor medida alguno tenemos.
Si fuese gay, y no es la primera vez que digo esta frase, me gustaría un tío. Sin pluma, sin camisetas de tirantes, sin que fuese una locaza, porque lo que me gustaría, serían los tíos, no entes raros, mezcla de todo y nada. Por lo que me hace suponer, que a un bollo le gusta una buena tía, con sus curvas, sus pantalones ajustaditos, vestidos, etc. Vamos, que le gustan las mujeres, no marimachos del tres al cuarto, copiando toscamente a Alfredo Landa ligando con las suecas, allá por los ochenta.

En segundo lugar, se han vuelto unas inseguras, desconfiadas, que miran mal a quién se acerca a su presa y marcan su territorio cuál can en un parque. Que le pregunten a Concha Velasco y sus pérdidas de orina. Pero en serio, sacan lo que la mayoría de los tíos llevamos dentro, esa inseguridad a ser reemplazadas por otra, esa falta de confianza en sí mismas, en pensar que son la mejor de las bolleras para la bollera que quieren cazar.
Esa desconfianza en todo lo que les es ajeno, ese pensar que todo lo que no es como ellas va contra ellas, por sentirse incomprendidas, por si alguien las mira raro, por si un tío bueno, deseado por ellas y sorteado por ellos, va tras su ligue, por si esa noche tienen que sacar a su amigo morado del cajón de la mesilla.

Y como tíos que parecen, tíos son y en ello se han convertido, fuman, beben, y hablan con los hombres, como Las Chicas del Roxy, dan pena, vergüenza ajena, que salvando raras excepciones ni son mujeres ni hombres ni nada que merezca más palabras, pero que en el fondo, me caen bien.

jueves, 19 de marzo de 2009

1º. Se tu mismo; cómo seas, de la manera que seas: un cabrón, un pringao, hijo de puta, romántico, lascivo, siempre, se tu mismo.

2º. Que una tía no se interponga entre tus amigos y tú. Ellos siempre estarán ahí, en los momentos malos y en los buenos, para aplaudirte y criticarte, ellas solo estarán mientras les interese estar.

3º. Nunca digas lo siento, si no lo sientes.

4º. El cocido es malísimo para la línea, lleva una dieta variada.

5º. Tú y sólo tú, eliges tu ropa.

6º. En la calle una dama y una puta en la cama.

7º. Más de tres mensajes al día te convierten en un pesado, no en un romántico.

8º. Si no la sabe chupar díselo, ella te lo dirá a ti, si no lo haces bien.

9º. Si se enfada, ya tiene dos trabajos.

10º Sus amigas son suyas, no vayas de colega, siempre se pondrán de su lado.

11º. No te engañes, tu chica no es la más buenorra del mundo ni todos los tíos se la quieren follar, es producto de tu imaginación

12º. Siempre di NO. Nunca reconozcas nada, ni aunque te pille con la polla en la boca de su hermana, eso nunca ha pasado.

13º. Todas las tías son perras malas, aunque algunas lo disimulan si les compras un buen bozal.

14º. Sin excusas, sin rencores, sin remordimientos, sin un por qué o sin un lo siento. Todo por y para ti, pensando en ti y nada más que en ti, ser egoista, no es tan malo.

Y ÚLTIMO.- La vida me ha enseñado, que no hay principios básicos.

domingo, 15 de marzo de 2009

Esa fue la pregunta más repetida, sin que en ningún momento hubiese respuesta, lo que hacía más interesante la ocasión.

Ni el puto Brian Kenny habría manejado mejor la situación. Desde la pluma, hasta el oso, algún que otro guapete, los ya entrados en edad, pero por lo general, babosos sin más.
Me sentía el amo de la fiesta, tan cercano y al mismo tiempo inalcanzable, nuevamente irresistible, “si tu quisieras al menos cuatro te comerían la polla aquí y ahora” me dijo él que tenía a mi lado.
No hay nada como sentirse deseado, sabiendo que cualquiera de los que te rodea se arrodillaría allí mismo, sin pensarlo, esperando una señal tuya.
Pero da igual si eres gay o no, a las 4 de la mañana todos los tíos son iguales, todos son unos babosos, que solo piensan en meterla o que se la metan, instintos primarios, aunque sepas que a esas horas, el polvo, no será bueno.

La tenía frente a mi, que no paraba de mirar, de sonreír, mostrando el piercing de su lengua, mientras jugaba con el pelo y esperó a que me dejasen solo, para ponerse a tan solo diez centímetros de mi boca y susurrarme, “eres guapísimo. Y no es que lo diga el de la gorra, que me ha dicho que te lo diga, sino que ¡joder! cómo estás tío” Plantándome un beso en la comisura de mis labios. “mira, esta es mi ex” Joder, si es la rubia que me zumbé el fin de semana pasado, “ella también es bi” Me estás dando ideas tía, me estás dando ideas “Te espero en el baño”

No creáis que lo pensé, me hice hueco, entre los dos que no paraban de mirarme, bajé las escaleras y allí, con la puerta entre abierta me esperaba.
“Te apetece follarme aquí o nos montamos un trío en mi casa” Difícil elección, quizás excluyente, quizás no, pero la tía estaba tremenda. Antes de darme cuenta, mi pantalón estaba desabrochado, su vestido hecho cinturón por encima de la cintura, justo debajo del piercing del ombligo y con una pierna en la taza del w.c. y la otra sujetada con mi mano izquierda me empezó a follar y mientras gemía susurraba, “¿tu también eres bi?” “Si le respondí, me voy a follar a ti y a tu ex juntas, pero otro día, que hoy solo es para ti”